Convivencia de Adviento

Cinco y cuarto de la mañana, convocados en la Plaza del Temple, junto a la Escolanía, comienzan a aparecer los escolanes, con sus maletas, emocionados porque ¡Nos vamos a Madrid!

Unas horas de autobús y ¡llegamos al Musical! Este año la sorpresa de realizar la convivencia en movimiento, ha sido muy emocionante para todos. El Musical 33 fue una delicia, un acercamiento a la vida de Jesús, con estilo moderno y actual, pero conservando la esencia de la Historia. ¡Nos encantó!

Para comer, fue necesario ponerse a cubierto y nos acogieron en el mismo arzobispado, con mucho cariño y atención.

Más tarde, a pasear bajo la lluvia madrileña, pero ¡valió la pena!: el kilómetro cero, la Plaza Mayor, el Mercado de Navidad…Madrid es muy grande y muy bonita, aunque nos quedaron muchas cosas por ver (buena excusa para volver).

Pero aquí no termina nuestra experiencia, como un regalo: pudimos ver los mosaicos de Rupnik de la sala capitular y la sacristía Mayor de la Catedral de la Almudena. Después de esta visita guiada, presididos por el mismísimo arzobispo de la ciudad, nuestro D. Carlos Osoro (que recordaba con mucho cariño nuestras voces e incluso algunos de nuestros nombres) celebramos la eucaristía cantada en la Catedral y besamos la medalla de la Almudena ¡Qué momento más especial!.

Llegamos de noche a la Hospedería de la Santa Cruz, cenamos y organizamos las habitaciones. ¡Fin del primer día!

Al despertar, disfrutamos de las vistas privilegiadas que nos ofrecía aquel entorno y tras un suculento desayuno, fuimos a visitar a «nuestros tocayos madrileños» la Escolanía del Valle de los Caídos. La acogida fue estupenda: tras un intercambio de regalos entre directores, los escolanes hicieron de guías y nos mostraron su Escolanía, coincidimos en muchas cosas: número reducido de alumnos, organización del tiempo: colegio, ensayo, misa, turnos y residencia, además de espacios multiusos y un camino corto hasta la Basílica ¡Aunque ellos subterráneo! Les acompañamos en la eucaristía de mediodía y escuchamos sus cantos en gregoriano, ¡una invitación para la oración y un regalo para el oído!

Para finalizar, unas fotos frente al Valle de los Caídos, muchas individuales y alguna de grupo. Regresamos a la Hospedería y tras unas actividades variadas al aire libre ¡a comeeer! y a casa.

Atrás quedan para el recuerdo todo lo vivido: el Musical, la misa en la Almudena presidida por D. Carlos, el intercambio de experiencias con los escolanes…


¡Esperamos volver pronto!